Dieta hiperproteica

Creo que a estas alturas no hay nadie que no haya oído hablar de las Dietas Hiperproteicas y, entre ellas, de la famosa, alabada y seguida por muchos, pero también criticada por otros tantos, Dieta Dukan.

Hoy quiero hablaros de este tipo de dietas, en que consisten y porque tienen tantos seguidores, de hecho ya se habla de una “corriente dietética†llamada “Low Carbâ€.

Las dietas que se incluyen dentro de esta corriente dietética se basan en consumir pocos hidratos de carbono y muchas proteínas de origen animal, y prometen perdidas de peso que oscilan entre los 4 o 5 kilos al mes y que el peso que se pierde corresponde a tejido graso mayoritariamente.

Pero, ¿en que consisten realmente estas dietas?

“Low Carb†es una corriente nutricional que consiste en reducir los hidratos de carbono para frenar el aporte calórico y aprovechar el efecto saciante de las proteínas.

Unos 32 millones de estadounidenses están siguiendo dietas ricas en proteínas, limitando el consumo de hidratos a frutas y verduras únicamente; descartan por tanto la pasta, el arroz y las patatas.

Estas dietas se basan en provocar la perdida de peso por sus efectos inductores de la cetosis (exceso de acetona) y su reducción de la carga glucémica en sangre. La cetosis se produce cuando, al no poder obtener su energía de los carbohidratos, el organismo la obtiene quemando sus reservas adiposas, lo que reduce la grasa corporal y, de paso, el apetito.

Los partidarios de estas dietas excluyen los carbohidratos que provocan mayores niveles de insulina en sangre, porque el exceso de esta hormona engorda. No obstante, no conviene eliminar frutas, legumbres, cereales integrales y verduras. Estos alimentos aportan el mínimo de glucosa necesario para que funcionen los tejidos nervioso y muscular. Además, contienen fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, nutrientes que garantizan el funcionamiento de todo el organismo.

Bajo mi punto de vista una dieta, sea para perder peso o no, debe cumplir una condición imprescindible: SER SANA Y EQUILIBRADA.

Si basamos nuestra dieta en la restricción de determinados alimentos corremos el riesgo de recuperar el peso perdido (y algún kilo de más), en cuanto volvamos a incluirlos en nuestra alimentación. Hay que asumir que si nos ponemos a dieta para perder peso debemos cambiar nuestros hábitos dietéticos y corregir los errores que nos han llevado a tener sobrepeso, pero de una manera natural, progresiva (no podemos pretender perder en 1 o 2 meses los kilos que hemos cogido en 1 o varios años), comiendo todo tipo de alimentos y que la dieta sea compatible con nuestro ritmo de vida laboral y familiar.

Hasta muy pronto!!!!

¿TE CUIDAS PERO NO ADELGAZAS? (II)

30/08/2011 por Vanessa

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comiendo donuts

En mi último post ya os adelante cuales pueden ser aquellos errores que al final estropean y no nos ayudan a conseguir nuestro objetivo cuando nos ponemos a dieta para perder peso.

Hoy vamos a ver y analizar algunos de ellos:

 

Queremos perder 5 kilos o más en una semana.

Este es un objetivo difícil de conseguir y, sobre todo, poco sano. Lo único que conseguiremos es eliminar son azucares y agua, y nunca conseguiremos desprendernos de las grasas.

Hay que marcarse un objetivo realista, como es el de perder un kilo por semana; el proceso será mas lento, pero efectivo y fácil de mantener.

Solo tomamos alimentos sin grasas.

El cuerpo necesita una porción diaria de grasas para asimilar algunos nutrientes como son las vitaminas A, E, K y D, con el fin de facilitar la actividad del sistema inmunológico y neurológico. Además, sin grasas no hay gusto en lo que se come.

Creemos que los hidratos de carbono engordan.

Los hidratos de carbono, como ya os he contado en algún otro post, son la principal fuente de energía, por lo que deben constituir del 50 al 60 por ciento de la dieta. Aportan menos calorías que las grasas; además, los hidratos de absorción lenta retardan la aparición del hambre, por lo que se evita picar entre horas.

Eliminamos el queso de la dieta.

Es cierto que los quesos son alimentos grasos, pero son esenciales para la aportación de calcio al cuerpo; si prescindimos del queso, ponemos en peligro nuestros huesos y masa ósea.

Comemos verdura casi exclusivamente.

La verdura aporta numerosos nutrientes y en grandes cantidades llega a saciarnos, pero la dieta carecerá de nutrientes y faltaran los hidratos de carbono y las proteínas necesarias. Además, tendremos sensación de hambre en muy poco tiempo.

El menú es siempre igual.

Variar la dieta es fundamental para la salud, y también para la línea. Cambia cada semana de menú y échale toda la fantasía posible, no dejes de experimentar nuevos y diversos gustos.

Sustituimos la mantequilla por aceite de oliva.

Aunque en principio es una elección acertada porque el aceite de oliva tiene menos grasas saturadas y aporta menos colesterol, ingerimos algunas calorías de más: una cucharada de aceite aporta unas 90 calorías, mientras que la misma cantidad de mantequilla tiene 75 calorías.

Cenamos poco, pero luego picamos las sobras de nuestros hijos.

Este es un doble error: primero no hacemos una ingesta que nos aporte las calorías necesarias (ni seguramente los nutrientes) y luego, como sentimos hambre, comemos igualmente, lo que tampoco complementa nuestra alimentación y mucho menos nos deja sensación de saciedad.

No controlamos las cantidades.

Si durante la comida estamos distraídos, podemos llegar a consumir hasta 1000 calorías de mas al día, por esa razón es importante controlar las raciones a la hora de servirnos, en este sentido nos puede ser de gran ayuda el plato de postre como medida.

Bebemos poco y solo durante las comidas.

El cuerpo necesita litro y medio de agua al día, además de la que aportan frutas y verduras.

Si hemos conseguido perder peso, no prestamos interés a la comida.

Después de un tiempo controlando la alimentación conseguimos perder peso, pero llegado ese momento nos relajamos y nos concedemos ciertos “caprichos†o premios, si no controlamos esta situación volveremos a ganar peso y con mucho menos esfuerzo del que nos ha costado perderlo.

En el restaurante no nos “dominamosâ€.

Cuando comemos en casa, seguimos la dieta marcada y no nos permitimos “salidas de tonoâ€. Pero si comemos fuera de casa pensamos: “por una vez que me pase con la comida no me va a ocurrir nadaâ€. Y entonces es cuando perdemos el control y “recuperamos†las calorías perdidas.

Por esta razón yo siempre insisto en que debéis llevar encima vuestras capsulas de Chitosan, ya que llegada esta situación harán que no recuperemos estas calorías y que continuemos con nuestra dieta de adelgazamiento establecida.

errores en la dieta

Ya sabéis que siempre insisto en que una dieta para perder peso debe ser sana, equilibrada, baja en calorías y grasas. Para mi estas son condiciones indispensables si no queremos que la dieta sea un fracaso y que, aunque en un inicio logremos nuestro objetivo, el temido efecto yoyó haga que a medio plazo recuperemos los kilos perdidos más unos cuantos de propina.

Por esta razón hoy os voy a enumerar los errores más frecuentes que se suelen cometer al ponerse a dieta para que los evitéis.

 

  • Dejar de tomar alguna de las comidas, a menudo el desayuno y la cena: esto hace que se acumule hambre, aumente la ansiedad y se coma de manera excesiva.
  • Cenar fruta: al contrario de lo que cree la mayoría, la fruta aporta hidratos de carbono de absorción rápida que, si no se gastan, se transforman en grasa acumulada.
  • Hacer menús de plato único: el cuerpo necesita pequeñas dosis de proteínas durante todo el día, de lo contrario, algunas funciones del organismo se resienten.
  • Perder peso rápidamente sin calidad en la alimentación: la carencia de nutrientes puede comprometer procesos vitales del organismo.
  • El engaño de los productos “Lightâ€: que un producto contenga menos calorías no significa que podamos abusar de él. Si no tenemos precaución acabaremos ingiriendo más calorías.
  • Descuidar la dieta durante el fin de semana: una dieta debe ser, sobre todo, regular. El “todo vale†el fin de semana no sirve. Se puede ser más flexible con algunos alimentos, pero sin abandonar el plan nutricional, por esta razón siempre os recuerdo la importancia de tener a mano las capsulas de Chitosan, sobretodo durante el fin de semana, que es cuando bajamos la guardia en la dieta y podemos cometer algún exceso. Recordad que el Chitosan absorbe parte de la grasa de los alimentos aligerando de esa manera nuestro menú.

comiendo dulce 2

Seguro que últimamente habéis oído hablar de la famosa Dieta Dukan, de sus resultados y de sus muchos “contrasâ€, sobretodo para la salud. Yo hoy os propongo un plan de alimentación para perder peso “más dulce†y apetecible: llevar una dieta “dulce†ideal para los más golosos.

Todos conocemos y asumimos con resignación que las dietas para adelgazar limitan al máximo, cuando no te suprimen, la ingesta de dulces. Esta circunstancia, que no resulta grata para casi nadie, es especialmente dura para los que son “golosos declaradosâ€, que incluso llegan a renunciar ponerse a dieta para no tener que privarse de sus alimentos favoritos. De ahí lo novedoso y atractivo del plan que os propongo, ya que consigue que el consumo de postres, galletas o bollos no este reñido con una perdida de peso que puede rondar de hasta los 2 kilos en dos semanas.

Los alimentos dulces realizan un trabajo fundamental en el organismo: proporcionarle la energía necesaria para el funcionamiento de órganos como el cerebro y los músculos, colaborando a mejorar la memoria e influyendo en la actividad del sistema nervioso central. El cerebro utiliza la glucosa (azúcar) como único sustrato, pero también todos los tejidos de nuestro cuerpo la requieren, por ello se debe mantener un nivel constante de glucosa en sangre (de esta labor se encarga la insulina, entre otros). Esta es la razón por la que los dulces deben estar presentes dentro de una dieta equilibrada, sana, variada y completa.

Pero el abuso de dulces en la dieta puede ser perjudicial, ya que su ingesta sustituye a otros alimentos más completos y, al ser muy energéticos, su consumo excesivo lleva consigo una ganancia de peso. Por esta razón la ingesta de hidratos de carbono (el azúcar es uno de ellos) debe constituir un 55 % de la dieta diaria, y de esta cantidad el 10 % puede proceder de los dulces.

Pero entonces os preguntareis: cuando y como podemos tomar dulces?????

La mejor hora para comer un dulce es durante la mañana, ya que su energía se utilizara en la actividad que desarrollemos y no tendera a acumularse en forma de grasa reserva, algo que si sucede si lo comemos durante la tarde o la noche. Por otro lado, es preferible comer el dulce acompañado de algún alimento rico en fibra con el fin de que la absorción de grasas y azucares sea lenta y limitada.

A la hora de elegir tenéis que saber que los dulces caseros son más sanos, puesto que a la hora de prepararlos se controla más la calidad y cantidad de sus ingredientes.

Resumiendo, los dulces también pueden formar parte de una dieta de adelgazamiento porque: resultan útiles para hacer mas apetecible la dieta, producen una rápida sensación de saciedad, lo que ayuda a no picotear y evitan la sensación de vacío en el estomago. De hecho, siempre y cuando su consumo sea moderado, los dulces pueden contribuir a controlar el consumo de otros alimentos, por ejemplo: un producto dulce tomado 15 min. antes de la comida o de la cena, o entre horas, disminuye la ansiedad y permite saciar el apetito parcialmente ante una comida suculenta o abundante.

La próxima semana os propondré un ejemplo de menú bajo en calorías y grasas para toda una semana en la que los “dulces si están presentesâ€.

omega 3

Ya os he contado que el colesterol es una grasa que tiene su parte buena y su parte mala. La buena se llama HDL, y la mala, LDL.

Pues bien, los ácidos grasos poliinsaturados, especialmente los omega-3, reducen los niveles de LDL y, además, elevan la tasa de HDL o colesterol bueno.

Pero el papel de los omega-3 en nuestra salud es mucho más amplio, y el pescado azul, uno de los alimentos más ricos en él.

Si tomamos 1,5 gramos de omega-3 a la semana conseguimos:

  • Reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Beneficiar el desarrollo del feto.
  • Fortalecer nuestro sistema inmunológico y nervioso.
  • Controlar el nivel en sangre del colesterol y los triglicéridos, así como la presión arterial.
  • Regular y controlar las arritmias cardiacas.
  • Y, por supuesto, llevar una dieta sana y equilibrada.

Pues bien, ya sabéis que para que vuestra alimentación sea más sana debéis incluir en ella el pescado azul que, además de ser una fuente rica de omega-3, es rico en otros nutrientes como proteínas cuya calidad se asemeja a las de la carne, los huevos y la leche; y su valor calórico no es muy elevado. Entre la vitaminas que aporta destacan la A, D y E, además de ser una buena fuente de vitamina B12.

¿QUÉ SON LAS CALORÃAS?

09/06/2011 por Vanessa

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calorias

Nuestro organismo esta siempre trabajando, si no, no viviríamos. Pues bien: para todas las reacciones químicas que se producen entre las células, para andar, correr, pensar y hasta respirar, el cuerpo gasta diariamente una determinada cantidad de kilocalorías que tomamos de los alimentos. Es decir, dependemos de la energía contenida en los alimentos para vivir. Esta energía se expresa habitualmente en calorías, o lo que es lo mismo, la cantidad de energía necesaria para elevar en 1 ºC la temperatura de un kilo de agua (por eso es mas correcto hablar de kilocalorías).

Pero, cuantas calorías aporta cada tipo de alimento???

Los alimentos se dividen en tres tipos según los nutrientes que aportan: proteínas, hidratos de carbono y grasas. Las proteínas y los hidratos de carbono aportan unas cuatro calorías por gramo, mientras que las grasas llegan a nueve calorías por gramo. Lo ideal, en una dieta sana y equilibrada, es que los hidratos de carbono y las grasas nos proporcionen el 55 y el 30 % de nuestra energía diaria, respectivamente. El resto, lo obtenemos de las proteínas.

Seguro que os suena la teoría que dice que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma: si cada día se ingiere una cantidad de alimentos que ofrecen una energía superior a la que se gasta, se comenzara a ganar peso en forma de grasa.

De ahí la importancia de llevar una dieta que sea equilibrada y sana.

Últimamente se han puesto de moda determinadas dietas de adelgazamiento en las que la proporción de nutrientes no es la que os he explicado antes, como la famosa Dieta Dukan. Pero de ella y de otras “dietas milagro†que también están de moda hablaremos en otra ocasión.


 
Chitosan