Categoria: Chitosan y el colesterol

VIDEO EXPLICATIVO SOBRE EL CHITOSAN

Hola a tod@s!

He encontrado este video donde explican muy bien qué es el chitosán, y me ha gustado especialmente porque utilizan un lenguaje sencillo y claro de entender para todos, en este video de poco más de un minuto está muy bien explicado.

Ya sabréis por otros posts que he ido publicando que el chitosán es parte de mi vida desde que me cambió el metabolismo y empecé a coger kilos de más, pero lo peor es que me costaba muchísimo perderlos.

Me decicí a probarlo hace como 5 años aproximadamente porque mi endocrino me comentó que era una sustancia totalmente natural y pensé que no perdía nada por intentarlo, y estoy contenta y la verdad que me he preguntado muchas veces porqué no había más información sobre ello y finalmente acabé abriendo este blog, al que aprovecho para daros las gracias por estar ahí al otro lado de la pantalla y vuestros comentarios.

Un abrazo!!

 

 

 

DIETA A EXAMEN: LA EFICACIA DEL CHITOSAN

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Queremos perder peso, adelgazar, nos esforzamos en seguir una dieta, comida sana, ejercicio físico y… ¡por fin lo conseguimos!. Enhorabuena, lo logramos. Pero todos sabemos que el mantenernos en nuestro peso es un trabajo que no podemos descuidar, a no ser que no nos importe echar por tierra todo nuestro esfuerzo en unos pocos meses y tengamos que volver a empezar de cero.

Lo habitual es que superada la primera fase nos surgan dudas: “¿tendré que estar a dieta el resto de mi vida?”, “¿qué pasa cuando salgo a comer o a cenar el fin de semana? ¿Es que sólo podré pedir ensaladas?”…¡Calma, calma!,  existe el chitosán.

El chitosán es una fibra que tiene su origen en el caparazón de algunos crustáceos marinos como cangrejos y gambas. Esta fibra no puede ser absorbida por el organismo humano, pero, al llegar al intestino, actúa formando una película que interactúa con las grasas de nuestra dieta impidiendo su absorción.

El chitosán puede capturar de 5 a 10 veces su peso en grasa por lo que esta grasa capturada no se absorbe y se eliminará como producto de desecho intestinal. Interesante ¿verdad?, pero entonces, ¿el chitosán adelgaza?. Desgraciadamente, el chitosán, por sí solo, no vale para adelgazar. Pero lo que sí hace es ayudarnos a evitar  engordar.

Si vamos a salirnos de la dieta  podemos tomar chitosán con la comida para ayudarnos a reducir la absorción de las grasas ingeridas, pero no debemos olvidar que sólo reduce esta absorción (no la evita totalmente).

El error por tanto, sería pensar que si tomamos chitosán no engordaremos comamos lo que comamos. No es cierto, pero es una ayuda importante para situaciones puntuales en que nos saltamos la dieta.

Si habitualmente comemos de forma saludable y hacemos ejercicio físico con regularidad, con la ayuda del chitosán podremos transgredir nuestra dieta en ocasiones sin remordimientos.

CHITOSAN y LAS GRASAS DE LOS ALIMENTOS

Para mantener un equilibrio saludable en nuestra alimentación y cuidarnos de forma responsable, hay que ser consciente que debemos aportar a nuestro organismo los nutrientes necesarios en una dieta completa.

Esto significa que dentro de nuestra alimentación diaria, debemos incluir comidas con grasas y azúcares, pero sabiendo diferenciar cuáles son beneficiosos para nuestra salud y necesarios para nuestro organismo y cuales, por el contrario, son perjudiciales a corto, medio y largo plazo.

Las grasas buenas provienen de las verduras, frutos secos, legumbres, pescados etc.  Si eliminamos las grasas buenas, entonces estamos impidiendo que nuestro cuerpo absorba correctamente los nutrientes y con ello entorpecemos una buena función metabólica que por lo general nos ayuda a regular el peso.

Sin embargo, hay muchas ocasiones en las que nos vemos obligados a comer fuera de casa y no disponemos de un menú “a medida” que respete las pautas necesarias para nuestra dieta.  Así mismo, períodos de fiestas, como las Navidades o la época estival donde “levantamos la mano” con la alimentación en las vacaciones, hacen que esa rutina equilibrada que nos habíamos marcado, quede relegada a una segunda posición; y en consecuencia nos saltemos la dieta y volvamos a coger peso.

Son en esos momentos donde un aliado como el chitosán, una fibra “quema grasas” de origen marino que se extrae del esqueleto (caparazones) de los crustáceos como los cangrejos, camarones, gambas, etc;  es una fibra que aporta beneficios a nuestra salud, sobre todo en los temas de sobrepeso para ayudarnos a que mantengamos la línea y podamos darnos un capricho de vez en cuando.

Además de actuar como quema grasas para ayudarnos a perder peso el CHITOSÁN tiene otras indicaciones o propiedades para la salud muy interesantes:

-Resulta muy útil para las personas que padecen de estreñimiento ya que favorece una mejor evacuación, además favorece el equilibrio de la flora intestinal.

-Reduce o baja el colesterol “malo” LDL y aumento el “bueno” HDL.

-Combate la hipertensión arterial: debido a que reduce la absorción de Sodio, sobretodo donde hay un claro exceso en el consumo de sal.

-Candidiasis: Todo parece indicar que dificulta la proliferación de hongos y bacterias lo que mejora el estado general de las personas que padecen la candidiasis.

-Osteoporosis o problemas de falta de Calcio: el Chitosán contenido en el ATRAPA GRASA podría aumentar la asimilación o absorción del calcio.

-Ayuda al organismo a eliminar metales pesados y tóxicos procedentes de los alimentos saturados.

BENEFICIOS PARA LA SALUD DE LA DIETA MEDITERRÁNEA

El verano es una de las épocas del año que más disfrutamos por las muchas posibilidades de ocio que ofrece: disfrutar de actividades al aire libre, viajar, nutrirnos del sol…y en definitiva, estamos expuestos a una de las principales fuentes de energía tan importantes para recargarlas las pilas de cara a los próximos meses.

Es posible que dadas las altas temperaturas durante estos meses tendamos a tomar refrescos y bebidas con mucha más frecuencia, y esto es especialmente importante a la hora de mantener un nivel óptimo de hidratación en nuestro organismo, sin embargo, debemos incluir también alimentos con un alto nivel de agua, por ejemplo frutas y verduras, que contengan nutrientes y permitan que en caso de una insolación o deshidratación nos mantengamos sanos.

La dieta mediterránea es una de las más populares a nivel mundial por su amplia y rica gama de productos saludables, donde el marisco cobra vital importancia. Una de las claves de nuestra dieta son los muchos beneficios que, gracias a productos autóctonos, tenemos “a mano” y nos permiten una alimentación variada y saludable.

En general los productos de la pesca, incluidos los mariscos, constituyen una excelente fuente de nutrientes: sus proteínas son de alto valor biológico como las de la carne y su contenido en minerales, oligoelementos y vitaminas es variado. Su gran aporte proteico, en ocasiones, supera el 20 por ciento. Alternando su consumo con el del pescado, el marisco puede contribuir a que nuestra dieta sea más saludable.

El marisco es utilizado en dietas hipocalóricas, debido a su contenido bajo en calorías y a sus niveles bajos de grasa y mínimos de colesterol. Además la mayor parte del contenido del marisco es agua, y el restante son minerales, vitaminas y proteína.

Así mismo, dentro de los muchos beneficios del consumo del marisco, existe gran demandada de las sustancias que se encuentran en sus caparazones, especialmente indicadas a la hora de realizar una dieta. Estas “sustancias” llamadas “chitina” o “chitosán” actúan como un absorbe grasas, facilitando la labor en dietas de adelgazamiento.

CONTROLAR EL COLESTEROL EN VERANO

Uno de cada dos adultos en España tiene el colesterol alto y la mitad de las personas con este problema para la salud no siguen un tratamiento controlado. Desgraciadamente en verano, existe mayor riesgo de sufrir infartos por no controlar los niveles adecuados. Hay que tener en cuenta que además, las altas temperaturas no favorecen la circulación sanguínea, pudiendo provocar problemas arteriales serios.

El hecho de estar ocioso y relajado invita a concederse caprichos, pero cuando se padece una de alto riesgo de hipercolesterolemia, no conviene bajar la guardia.

Para ello debemos seguir una serie de pautas para contribuir una buena salud y evitar que tras las vacaciones nos volvamos a casa con, cuanto menos, con un buen susto en el cuerpo y mal sabor de boca:

Los desayunos de buffet libre. Para quienes se reprimen de forma habitual para no comer un huevo frito, bacon, unas lonchas de embutido, unos tacos de queso, donuts y demás bollería, el buffet libre del desayuno de los hoteles resulta una tentación difícil de resistir. Pero empezar el día con un desayuno hipercalórico, cargado de grasa y de colesterol, es una oferta que hay que rechazar como norma. Lo mejor es darse un capricho, comedido, el primer día y el último, y el resto disfrutar de sabrosas propuestas como pescado a la plancha, queso fresco, cereales de todo tipo, yogures desnatados, gran surtido de frutas frescas de temporada y amplia gama de infusiones variadas. Una buena forma de mantener las grasas a raya es ayudarte con unas cápsulas de chitosán, un complemento para tu dieta, que actúa como un absorbe grasas. Pero principalmente deberás tener en cuenta que:

Las barbacoas. Algunas son una auténtica “exaltación” al colesterol. La abundancia en grasa saturada y colesterol de todos ellos, y su condición de empeorar las cifras ya elevadas de colesterol de casos de urgencia en hospitales, obligan a pensar en cambiar estas grasas saturadas por alimentos mucho más saludables. Los muslos de pollo sin piel, las pechugas de pollo y/ o los lomos de bonito son una alternativa sana para el colesterol.

Los helados. El paseo vespertino por la playa o el postre de la comida, a menudo, son momentos reservados para disfrutar de un dulce helado. Si contienen nata no son los más indicados porque suman una buena dosis de calorías a diario, además de grasas saturadas y colesterol propios de este producto. Un té helado, una horchata bien fría, un granizado o un sorbete sin alcohol son alternativas refrescantes y más sanas.

Comidas improvisadas en la piscina, en la playa o en el campo. De la misma forma que hacemos fuera de las vacaciones, también en verano conviene planificar las comidas y cenas. Las improvisadas serán una excepción y no la costumbre que impere varios días por semana, ya que tendemos a “picar” de alimentos rápidos y “fast food”.

STOP AL COLESTEROL CON CHITOSÁN

El colesterol es un lípido que se encuentra en la sangre y en los tejidos corporales. Aunque desempeña funciones importantes para el organismo, su exceso en la sangre puede resultar perjudicial, debido a que su acumulación puede acabar dañando las arterias y el corazón.

Aproximadamente el 80% del colesterol de nuestro cuerpo se produce en el hígado, mientras que el resto procede de los alimentos que ingerimos.

El colesterol se asocia a enfermedades cardiovasculares y el cuerpo humano no puede metabolizar estas grasas completamente por sí mismo.

Por este motivo,  debemos reducir en la medida de lo posible, la ingesta de alimentos con alto contenido graso. El colesterol se encuentra en alimentos de origen animal, como el huevo, los productos lácteos, la carne y el pollo. Es especialmente abundante en la yema de huevo y las vísceras tales como el hígado, riñones y mollejas.

Para ayudar a reducir los niveles de colesterol y las grasas que saturan la circulación sanguínea debemos incorporar en nuestra dieta  pescado y alimentos de origen vegetal que no contienen colesterol.

Aún teniendo en cuenta toda esta información y adaptando lo máximo posible nuestra dieta diaria a unos hábitos alimentarios saludables, existen en el mercado productos naturales como el Chitosán, que nos ayudarán a mantener a raya el exceso de grasas saturadas en el organismo.

El chitosán es una fibra que se extrae del esqueleto de los crustáceos y que tiene la capacidad de atrapar la grasa en el interior del tubo digestivo para que no sea absorbida por el cuerpo. Su utilización ayuda a controlar el colesterol y evitar que con el paso del tiempo tuviésemos que medicarnos a diario para equilibrar los niveles de colesterol de por vida.

La mejor forma de prevenir es conocer nuestro organismo y saber dónde están los límites. Un chequeo médico una vez al año, te ayudará a saber qué medidas tomar para prolongar tu salud durante mucho más tiempo, evaluar tu dieta de adelgazamiento y en definitiva, cuidar de tu interior para estar más contenta contigo misma.