Archive for September, 2010

cuerposano3

Esta semana hablo de los ultimos puntos a tener en cuenta para llevar una dieta sana y equilibrada.

¿Por qué es difícil adelgazar?

El cuerpo es una maquina cuya finalidad es preservar la supervivencia; de ello se encarga la grasa corporal. El cuerpo, al almacenar grasa, entiende que esta preparado para sobrevivir al hambre, al ayuno…

El instinto es tan fuerte que, cuando la “despensa†se vacía, se activan mecanismos (hambre) que pretenden llenarla. Y cuando comemos en exceso o no gastamos casi energía, el excedente se deposita en el tejido graso. Es más fácil acumular que perder: ¡es el instinto de supervivencia!

 

¿Por qué hay que comer cinco veces al día?

El desayuno nos aporta la energía necesaria para comenzar la jornada. Si te lo saltas, tendrás un hambre canina a media mañana y picaras más. Lo ideal es repartir la ingesta en cinco comidas: tres importantes (desayuno, comida, cena) y dos tentempiés (media mañana y merienda). Así no tendremos hambre.

Espero que todos estos puntos que he ido desglosando estas últimas semanas os ayuden a conseguir de manera más fácil vuestro objetivo final: perder peso.

De todas formas no podeis olvidar a vuestro gran aliado en esta nuestra batalla diaria contra la grasa, el Chitosan.

 

cuerposano2

La semana pasada empezamos a ver cueles son las claves para llevar una dieta sana, continuando con el tema esta semana os comento nuevos puntos que hay que tener en cuenta para obtener este objetivo final: perder peso de la forma mas sana y equilibrada posible.

¿El ejercicio hace perder peso?

No. Para bajar peso hay que hacer dieta, pero para mantener el peso conseguido y no sufrir flacidez es imprescindible el ejercicio. Una consecuencia de la vida sedentaria es la disminución de la masa muscular, y también se reduce el gasto metabólico, por lo que quemamos menos calorías y engordamos más, aunque comamos menos. El ejercicio hace que se acelere el metabolismo.

 

¿Cómo debe ser una dieta para adelgazar?

Desde luego hay que descartar las dietas drásticas, como ya os he comentado en alguna otra ocasión. No sirven de nada. Estas dietas producen un efecto yo-yo, muy perjudicial. Recientes estudios demuestran la relación entre las continuas subidas y bajadas de peso y un mayor riesgo de trastornos físicos. ¿La forma más saludable de perder peso? Dietas bajas en grasas.

 

¿Qué objetivos nos debemos marcar?

Lo máximo que podemos perder, y con mucho esfuerzo, es el 15 por ciento de nuestro peso. Lo correcto es adelgazar en forma escalonada: con pequeñas pérdidas. Perder en una primara fase entre el 5 y el 10 por ciento del peso inicial, la segunda otro 5 por ciento, y así sucesivamente. También conviene aprender de nuestra dieta y mantener los buenos hábitos  adquiridos. Así no volveremos a engordar. Es importante, antes de ponernos a dieta, concienciarnos del esfuerzo que supone y de que terminada la dieta, hay que comer bien y mantenerse.

La proxima semana os dare las ultimas claves a tener en cuenta.

cuerposano1

A veces estamos obsesionados con ponernos a dieta, pero ¿cuándo es realmente necesario? ¿Debes hacerlo si sólo te sobra un par de kilos? ¿Y qué hacer cuando te sobran más? Voy a intentar responder a éstas y otras preguntas, para que aprendáis a llevar una dieta sana y equilibrada.

 

¿Existe el cuerpo perfecto?

No existe el cuerpo perfecto pero si podemos hablar de unos parámetros saludables de peso con relación a la altura, que tienen que ver con el IMC (Ãndice de Masa Corporal) y el perímetro de la cintura. El IMC es la relación que hay entre el peso y la altura (peso/altura2), y nos ayuda a determinar el sobrepeso o la obesidad (lo correcto, entre 18,5 y 24,9). El perímetro de la cintura en las mujeres no debe superar 82 cm, y en los hombres, 95 cm; por encima de estas medidas hay más riesgo de padecer del corazón, artrosis, depresión, hipertensión, incluso cáncer.

 

¿Hay normas básicas para tener un cuerpo sano?

La verdadera clave es no comer más de lo que gastas. El problema es que vivimos en una sociedad que nos invita a todo lo contrario: comidas rápidas, picoteos, saltarse las comidas y falta de ejercicio. Si a esto le añadimos el estrés es normal que nos sobre algún kilo y que nuestra salud se resienta. Para tener un cuerpo saludable tenemos que aprender a comer equilibradamente y hacer ejercicio de manera habitual.

 La próxima semana continuaremos hablando de como llevar una dieta sana.

chitosanextra

Hoy por hoy podéis encontrar en la farmacia distintas presentaciones de Chitosan, esta semana os voy a hablar de una asociación que da muy buenos resultados. Se trata de Chitosan extraforte, que asocia a los ya conocidos beneficios del Chitosan los efectos del Cromo.

 

El Cromo es un oligoelemento que podemos encontrar en cereales, carnes, leche, huevos y verduras, y se recomienda un consumo diario de entre 50-200 microgramos. Es uno de los minerales que el organismo necesita, en nuestro cuerpo se encuentra en pequeñas cantidades y, aunque no es un elemento estructural, interviene en el funcionamiento de ciertas enzimas actuando de forma similar a las vitaminas (una función coenzimática). Entre sus propiedades destaca que regula el metabolismo de los azucares, actúa sobre el control de la absorción de glúcidos y de la secreción de insulina favoreciendo el paso de la glucosa al interior de las células. Se le conoce como “Factor de Tolerancia a la Glucosaâ€, es decir, que favorece la actividad de la insulina que metaboliza la glucosa y la transforma en energía. Todo esto se traduce en que el Cromo ayuda a no generar tejido graso a partir de los glúcidos ingeridos con los alimentos y favorece su uso como fuente de energía rápida en músculos.

 

Por eso si a la acción del Chitosan sobre la grasa de los alimentos le sumamos la acción del Cromo sobre los azucares e hidratos de carbono, el resultado es mas que positivo y beneficioso en nuestra dieta de control de peso.

Os animo a que cuando os saltéis vuestra dieta de manera puntual o queráis daros un capricho tengáis a mano Chitosan extraforte, sobretodo para evitar luego disgustos con la bascula!!!!!!

verduras

Os habéis parado a pensar en la perdida de vitaminas, y sobre todo de minerales, que se produce al poner unas patatas en remojo? ¿Al cocinar las verduras a altas temperaturas? O, ¿al lavar una lechuga y tenerla varias horas en agua? La verdad es que no, y hay hechos tan cotidianos como los que os nombro que producen perdidas vitamínicas y sobre todo de minerales que rondan casi el 40 por ciento.

Tanto el remojo como el calor excesivo son dos malos compañeros para las verduras. Por ejemplo, mantener unas verduras en agua durante varias horas provoca que se quite el sabor autóctono del producto original al haber arrastrado los minerales y vitaminas hidrosolubles a esas aguas que luego desechamos.

Por otro lado, es sabido que la mayoría de las vitaminas son hidrosolubles y muy sensibles a las altas temperaturas, por lo cual no es recomendable someterlas a tratamientos térmicos muy agresivos como el de la olla exprés. Resultan más recomendables las técnicas que emplean vapor a muy baja temperatura (no más de 70 ºC).

 

TRES REGLAS BASICAS

Si quieres aprovechar todos los nutrientes en tus preparaciones, acuérdate de estas tres nociones imprescindibles para tratar las verduras en la cocina:

  1. No remojar: en la actualidad y, sobre todo, en la cocina de vanguardia se ha utilizado mucho el remojar las verduras antes de cocerlas. El resultado es espectacular, obtenemos unas verduras que no guardan ni un 20 por ciento de sus propiedades nutricionales.
  2. Cocer al vapor: es una técnica que consiste en cocer las verduras con muy poco agua y añadir muy poca sal al liquido de cocción, ya que concentramos mucho los sabores y aunque nuestro proceso de cocción es mas lento y hay una perdida de color importante, al no existir agua en abundancia que evite el contacto con el oxigeno del medio, el resultado nutricional es excepcional y mas si tenemos en cuenta que los líquidos resultantes nos sirven de caldos de cocción de la mayoría de las preparaciones culinarias que realizamos.
  3. Consumir productos al vacío: existe una forma de tratar las verduras con más eficiencia. Se trata de la cocción al vacío. Las verduras de envasan después de haber sido lavadas correctamente y, sin adicionar sal ni cualquier otra sustancia, se llevan a cocer a vapor a no mas de 70 ºC durante periodos que triplican en muchos casos los tiempos de cocción tradicional. Con este método, se consigue una verdura con un color espectacular (muchas de ellas parecen incluso que no se han cocido), el sabor es el propio de la verdura, no hay sales añadidas y la calidad nutricional roza la excelencia, ya que la pequeña perdida de vitaminas y minerales la tenemos dentro de la bolsa de vacío.

 
Chitosan