GRASAS, NO TODAS SON MALAS.

grasas

La alimentación  es uno de los factores más influyentes sobre nuestro estado de salud. Con respecto a las grasas de la dieta se pueden identificar tres aspectos importantes que influyen en nuestra salud:

-Debe reducirse la cantidad de alimentos ricos en grasa.

-Debe mantenerse una ingesta equilibrada entre grasas saturadas y no saturadas.

-Debe asegurarse el consumo de ácidos grasos a partir del consumo de carne, huevos, pescado azul o mariscos.

    La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria recomienda situar entre el 30 y el 35 por ciento el porcentaje de grasa total de la dieta.

    No todas las grasas son iguales. Los ácidos grasos que ingerimos se pueden dividir entre monoinsaturados, poliinsaturados (grasas beneficiosas) y grasas saturadas y trans (perjudiciales).

    -Grasas monoinsaturadas: son excelentes para prevenir las enfermedades cardiacas. Aunque este efecto puede deberse también a que este tipo de grasas se utiliza como sustitutivo de las grasas saturadas de la dieta. Las olivas, los frutos secos, el aguacate, los aceites de estos productos y la yema de huevo contienen grandes cantidades de grasas monoinsaturadas.

    -Grasas poliinsaturadas: actúan favorablemente en el organismo al disminuir el colesterol malo sin reducir el bueno. Encontramos el omega 6 en los aceites de maíz, de oliva, de soja, en la mayoría de las semillas (fundamentalmente las de sésamo) y en el germen de trigo. El omega 3 se encuentra en las legumbres (principalmente en la soja), las semillas de lino y los frutos secos. Pero sobre todo proviene de los pescados azules como el salmón, la caballa, el arenque y también en el  marisco.

    -Grasas saturadas: aumentan el colesterol total y el colesterol malo (LDL). Se encuentra en las carnes grasas, la piel del pollo, las vísceras, los embutidos, los lácteos enteros, la cuajada, el queso, las carnes rojas, la mantequilla, la nata, los aceites de palma, de coco o de otras frutas, algunos helados y productos de bollería industrial.

      Nutricionalmente es interesante distinguir el tipo de grasa que consumimos debido al efecto perjudicial de las grasas saturadas o, al contrario, el efecto beneficioso que ejercen las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas para el sistema cardiovascular y para las enfermedades cerebrovasculares.

      Seguir una alimentación saludable favorece el mantenimiento del estado nutricional y de salud optimo.

      submit to Digg submit to fresqui submit to Delicous submit to Meneame RSS Feed

      © Submit to Any - jjtcomputing.co.uk

      Posted on June 24, 2010 at 10:57 pm No comments

      Categories: Dieta equilibrada, La grasa de los alimentos
      Tags: , , , ,

      Recieve new post updates: Entries (RSS)
      Recieve follow up comments updates: RSS 2.0

      Sin comentarios.

      Responder

      *